BRINDEMOS, FELIZ AÑO.

Aquel que roba al rico que saquea,

lo mismo si es inglés o es español

francés o portugués, de donde sea,

el mar le da cien años de perdón.

Escrito está en la ley de las mareas

y el rey Neptuno dio su bendición,

la luna llena apoyó la idea,

brindando con una copa de ron.

Despiertan

sobre la cubierta

el Dios del desvarío y su canción,

que canten

con él los navegantes,

que traen el desafío en el timón.

Brindemos porque dure la alegría,

brindemos porque siga libre el mar,

brindemos porque ya se acerca el día,

en que volvamos juntos a embarcar.

Brindemos porque crezca la osadía,

que une al que no tiene que perder;

la ley es como una copa vacía
adonde van los ricos a beber.

Despiertan…

Pues que no se me ha ocurrido nada mejor que esta canción de Suburbano para brindar con vosotros por un venturoso año 2010. Un año en el que el mejor de los deseos es que no se cumpla ninguno de los augurios. Un buen año para seguir sumando amigos; un buen año para seguir riendo y haciendo reír; un buen año para disfrutar de las cosas pequeñas sin renunciar a pelear por sacar adelante las cosas grandes; un buen año para hacer aquello que creemos que hay que hacer; un buen año para disfrutar haciéndolo; un año en el que no nos duren las penas y siempre tengamos a alguien con quien compartir las alegrías. Un año en el que nos podamos seguir mirando con alegría y tranquilidad al espejo; un año en el que todos los errores sean por acción y ninguno por omisión; un año en el que encontremos mucha gente a la que querer y gente que nos quiera. Un buen año para pasear bajo la lluvia en primavera; para dejarnos acariciar por los rayos de sol; para ver y contar estrellas; para calcular los días que faltan para la luna llena…

Un buen año para hacer cumplir los propósitos del mejor Sabina: “…que no se ocupe de tí el desamparo, que cada cena sea tu última cena, que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena; que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel”.

Un buen año para amar.

Os deseo felicidad. Y alegría para seguir adelante. Y amigos con quienes compartir todo lo bueno que sé que vamos a hacer.


FELIZ AÑO, AMIGOS MÍOS. GRACIAS POR ESTAR AHÍ.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

El respeto y la tolerancia son los principios básicos para poder admitir tus aportaciones. Gracias